JUANFRAN, EL PROFESOR DE BIOLOGÍA Y GEOLOGÍA, OS RECOMIENDA LA GUÍA DEL AUTOESTOPISTA GALÁCTICO

Dentro del mundo de la Ciencia Ficción, podemos encontrar multitud de obras maestras. Algunas destacan por su rigor científico, por su seriedad o por su profundidad. Pero no es el caso de este libro.
La Guía del Autoestopista Galáctico es el último libro que he leído.
Es una historia muy divertida sobre un Universo con infinidad de planetas y galaxias habitadas. En este universo, los terrícolas somos insignificantes. Tanto es así, que el libro comienza con la demolición de nuestro planeta porque entorpece las comunicaciones galácticas: está en medio de la autopista. La guía del autoestopista galáctico es en realidad una especie de enciclopedia electrónica donde se recoge todo lo importante del universo conocido. Lo que dice de la Tierra es: “fundamentalmente inofensiva”.
El libro, escrito en 1979 por Douglas Adams, ha trascendido hasta nuestros días.
En multitud de ocasiones podemos ver referencias a él:
  • El pez de babel, que ha inspirado algunos traductores de idiomas digitales, en el libro es un pececito que se aloja en nuestro cerebro y nos traduce todas las lenguas.
  • El número 42, que se ha puesto de moda en algunas webs, blogs o camisetas; es en el libro la respuesta última a la pregunta sobre el sentido de la Vida, el Universo y Todo. ¿Cómo puede ser 42 la respuesta última? El ordenador contesta: “Creo que no tenéis muy clara la pregunta”.
  • El 25 de mayo, día del orgullo friki, los más atrevidos llevan al cuello una toalla. ¿Y por qué una toalla? Según la guía, éste es el objeto más útil para un autoestopista: le puede ayudar en multitud de tareas interestelares, además de servir para lavarse la cara, si todavía está los suficientemente limpia.

En conclusión, si queréis adentraros en la Ciencia Ficción de una manera divertida, esta guía puede ser un buena compañera de viaje.