UN MAESTRO EN BIODIVERSIDAD

Entre los científicos que ponen todo su empeño en la conservación de la riqueza biológica de nuestro mundo, el naturalista y escritor Gerald Durrell (1925-1995). Seguramnente su labor fue más práctica que degrandes estudios, porque se dedicó a descubrirnos la maravilla de la fauna y la flora, de Grecia a Madagascar, de África a Jersey, a través de sus divertidísimos relatos. Pero también a cuidar de las especies amenazadas en proyectos como su zoo del sur de Inglaterra, hoy todavía abierto y continuando su labor, Durrell Wildlife Conservation Trust.
Las peripecias que sufrió el zoo para evitar su cierre por problemas económicos fueron relatadas por Durrel en algunos cuentos (Un zoológico en mi azotea) e inspiraron una divertidísima película, Criaturas feroces (1997 Robert Young, Fred Schepisi).
Tratar a los animales con dignidad, con la consideración que daríamos a un humano, ése parece ser el secreto de Gerald, lo mismo cuando los hacía protagonistas de un pasaje épico o lleno de humor, que cuando luchaba por evitar su maltrato o su abandono.
En la biblioteca tenemos varios de sus libros: Guía del naturalista, Mi familia y otros animales, Bichos y demás parientes, Los secuestradores de burros, Un zoológico en mi azotea, Animales en general, Murciélagos dorados y palomas rosas.