COMUNICANDO HUMANIDAD A RAUDALES

Ya todos sabemos -y no se nos ha borrado la sonrisa desde la tarde del pasado miércoles- que Joaquín Salvador Lavado, ese bonaerense de padres andaluces, es el flamante Premio Príncipe de Asturias en Comunicación y Humanidades. Puede parecer que Mafalda, que ya cumple 50 años, es patrimonio de la generación madura, pero la siguen descubriendo los jóvenes, incluso los niños. Y es que sus rotundas reflexiones en voz alta no dependen tanto de las circunstancias sociopolíticas en las que nació, sino que son un reflejo universal, intemporal, de cómo somos, de nuestra Humanidad.
Así que no se nos ocurre una categoría mejor para premiar a Quino, ni premiado de mayor categoría en estos lances de comunicar con pocas palabras grandes ideas.